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¿Cómo Instalar una Grifería Monocomando?
Cambiar una grifería es una excelente manera de renovar el ambiente y solucionar problemas habituales, como el goteo constante, las pérdidas de agua o el desgaste de una canilla antigua. Además de mejorar la estética, instalar un modelo nuevo puede hacer que las tareas cotidianas sean mucho más cómodas.
¿Qué necesitás para instalar un monocomando?
Antes de comenzar, conviene preparar todos los elementos para trabajar de manera cómoda y evitar interrupciones durante la instalación.
Antes de empezar: cerrá las llaves de paso del agua fría y caliente. Si no funcionan correctamente, interrumpí el suministro desde la llave general. No fuerces conexiones que estén trabadas o deterioradas.
Paso 1: Cerrá el suministro de agua
El primer paso es asegurarte de que no circule agua por la grifería mientras trabajás.
- Localizá las llaves de paso, que habitualmente se encuentran debajo de la pileta.
- Cerrá tanto la alimentación de agua fría como la de agua caliente.
- Abrí la canilla existente para liberar la presión que pueda quedar en las tuberías y verificar que el suministro esté interrumpido.
Si el agua continúa saliendo o alguna llave pierde, no sigas desmontando hasta resolver el problema.
Paso 2: Desconectá los flexibles
Con el suministro cerrado, ya podés comenzar a liberar las conexiones de la grifería antigua.
- Colocá un recipiente debajo de las conexiones para recoger el agua residual.
- Identificá los flexibles que conectan la canilla con las tomas de agua.
- Utilizá la llave adecuada para aflojar las tuercas y desconectarlos con cuidado.
Evitá retorcer las mangueras o ejercer demasiada fuerza ya que podrías dañar las conexiones.
Paso 3: Retirá la grifería antigua
Una vez desconectados los flexibles, el siguiente paso consiste en liberar el sistema que mantiene sujeta la canilla a la mesada.
- Desde debajo de la pileta, localizá la tuerca, el soporte o los elementos de fijación.
- Aflojá las piezas con la herramienta correspondiente hasta que la grifería quede libre.
- Desde arriba, levantá la canilla y retirala junto con los flexibles.
Si la base está adherida por acumulación de sarro o suciedad, movela suavemente. No hagas palanca contra la mesada para evitar rayarla o dañarla.
Aprovechá para limpiar la superficie y comprobar que el orificio de instalación esté en buenas condiciones.
Paso 4: Instalá el monocomando nuevo
Con la zona limpia y despejada, podés colocar la nueva grifería. Tené presente que la disposición de las piezas puede variar según el fabricante, por lo que conviene consultar las instrucciones incluidas con el producto.
- Colocá la junta de sellado en la posición indicada para evitar que el agua se filtre por la base.
- Prepará los flexibles y los elementos de fijación siguiendo las indicaciones del fabricante.
- Introducí los flexibles por el orificio de la mesada y ubicá el monocomando desde arriba.
- Acomodá la grifería para que quede centrada y orientada hacia el interior de la pileta.
- Desde abajo, colocá el soporte y ajustá las tuercas de fijación hasta que la canilla quede firme, sin apretar en exceso.
- Conectá los flexibles a las tomas de agua correspondientes, respetando la identificación de agua fría y caliente.
Antes de continuar, verificá que las mangueras no queden torcidas, estiradas ni dobladas de manera pronunciada.
Importante: no todas las conexiones necesitan cinta de teflón. Si el flexible sella mediante una junta incorporada, seguí las indicaciones del fabricante y no agregues sellador innecesariamente.
Envolvé el teflón en sentido horario (hacia la derecha)
Conectá los flexibles de alimentación de agua ajustando en sentido horario (hacia la derecha)
Paso 5: Restablecé el agua y comprobá la instalación
La última etapa consiste en comprobar que la nueva grifería funcione correctamente y que no haya pérdidas.
- Abrí lentamente las llaves de paso.
- Accioná el monocomando y dejá correr el agua para purgar el aire de las tuberías.
- Probá tanto el agua fría como la caliente y comprobá que la palanca regule correctamente el caudal.
- Inspeccioná las conexiones y la base de la grifería para detectar posibles filtraciones.
- Secá las uniones y revisalas nuevamente después de unos minutos.
Al principio pueden aparecer pequeñas salpicaduras o burbujas de aire. Si el agua continúa turbia, presenta partículas o aparece una pérdida persistente, cerrá el suministro y revisá la instalación antes de seguir utilizando la canilla.
¡Listo! Si todo funciona correctamente, ya tenés tu nueva grifería instalada.
Consejos para mantener la grifería en buen estado
- Limpiá la superficie con un paño suave y productos no abrasivos.
- Revisá periódicamente los flexibles y las conexiones para detectar humedad o deterioro.
- Limpiá el aireador si disminuye el caudal de agua.
- Ante una pérdida, identificá su origen antes de reemplazar piezas innecesariamente.
Con una instalación cuidadosa y un mantenimiento básico, podés disfrutar de una grifería funcional y mantenerla en buenas condiciones durante mucho más tiempo.













